El gran casamiento indio.

El gran casamiento indio.
Por Esteban Goldammer / @gauchogold India sorprende a cada paso. Tal vez como una forma de justificar que la vastedad no es meramente algo que atañe a la superficie del subcontinente indio, sino también a la gran cantidad de habitantes (más de 1.200 millones) y a las variadas experiencias que se pueden vivir en este país, en una corta estadía.

Así nos encontrábamos nosotros camino a una cena programada en Samode Haveli, un hotel histórico de Jaipur, emplazado en lo que fuera un antiguo palacio. Era nuestra última noche en India después de haber recorrido Delhi, Varanasi, Khajuraho y Agra, por lo que suponía ya habíamos agotado gran parte de nuestra capacidad de sorpresa. Era eso o el cansancio acumulado apenas nos alcanzaba para mantener la mirada perdida en el asfalto del camino.

Como dato importante, debo agregar que nuestros anfitriones nos habían preparado vestimentas indias, por lo que al menos en lo que respecta a las prendas (únicamente en eso) podíamos mimetizarnos con la población local. Algo que sucedió minutos después, cuando al toparnos con una procesión de casamiento, la van que nos trasladaba se detuvo para apreciar el momento.

india2

El elefante pintado y con telas brillosas, dos camellos, varios carritos con luces (unos con forma de paraguas, otros con elefantes), una banda de músicos, muchos invitados bailando, evidenciaban el poder adquisitivo de los contrayentes. Hay que aclarar que en India los casamientos son parte de un arreglo entre familias y que si bien la dote está prohibida, aún hoy se sigue pagando.

india3Detrás de la comitiva, montado en un caballo también decorado con telas, brillos y demás, venía el novio sonriente, impecablemente vestido con guirnaldas de flores y su turbante. Y me detengo en este detalle, porque a metros nuestro dos especialistas en el tema iban recibiendo a los invitados y, en segundos, con movimientos dignos de un ilusionista, manipulaban un simple trozo de tela hasta convertirlo en un turbante. Así los parientes y amigos volvían rápidamente a los festejos y se entregaban al baile.

Más tarde nos enteraríamos que los novios no participan activamente de la fiesta, sino que permanecen sentados viendo cómo los demás se divierten y disfrutan. Algo así como nosotros, que minutos después volvimos a la van, dejando atrás el gran casamiento indio. 

  www.incredibleindia.org
SUSCRIBITE A NUESTRA NEWSLETTER!