Ta peguahê poraitê Paraguaipe (Bienvenido a Paraguay)

Ta peguahê poraitê Paraguaipe (Bienvenido a Paraguay)

Las tierras guaraníes que sorprendieron al mundo hace siglos, hoy reciben al turista para una vez más cautivarlo con sus encantos.

Por Esteban Goldammer / @gauchogold

Llegué a Asunción desde Buenos Aires en apenas dos horas de vuelo, lo que me hizo notar la proximidad de un destino que nunca antes había estado en mis planes de viaje y que a partir de hoy figurará en los pendientes para volver. Era de noche cuando aterricé y en la oscuridad del corto trayecto hasta el Hotel Aloft llegué a vislumbrar la tranquilidad de las rutas y de una ciudad de construcciones mayormente bajas, lo que le da una sensación de amplitud que pude disfrutar en los días siguientes. No hay rastros de polución, se percibe como una ciudad limpia y a pesar de que tiene sus congestionamientos vehiculares en horas pico (casi como todas las ciudades latinoamericanas), no es para nada caótica. El Aloft Asunción tiene menos de un año de inaugurado, al igual que el Dazzler (donde me alojé después) y muchos de los otros hoteles y edificios de una zona que viene creciendo a ritmo sorprendente y que los paraguayos llaman la “Asunción nueva”, en contraposición con el casco histórico: la Asunción vieja, que se encuentra a tan sólo 20 minutos en auto. Esta zona es prácticamente de visita obligada para el turista, ya que allí se concentran las construcciones y monumentos que guardan estrecha relación con la historia de este país. Claro que el trayecto, seguro, permitirá primero disfrutar de la Avenida Costanera, un nuevo paseo de la ciudad con vistas a la Bahía de Asunción que se ha convertido en punto de encuentro y disfrute para todos los habitantes de la capital. paraguay2 Palma es la calle principal de la ciudad que los fines de semana se convierte en peatonal y cede su espacio a un gran número de artesanos que instalan sus puestos de venta con productos que van desde las famosas hamacas paraguayas, pasando por cueros, tallados en maderas, productos en plata y también infaltables termos y mates, dos clásicos que acompañan en forma permanente la vida del habitante de este país. Es común ver a los paraguayos bebiendo tereré a toda hora, sumando a la yerba hierbas medicinales (costumbre heredada de los antepasados guaraníes) que hoy se ofrecen en improvisados puestitos callejeros y al costado de las rutas. El mate caliente queda relegado únicamente a las épocas de frío. En la calle Palma se ubica la Casa del Turista, donde no sólo se puede recibir información importante y mapas de la ciudad, sino también apreciar las artesanías que se encuentran a la venta, entre las que se destacan el Ñanduti (tejido de la araña) y la filigrana en plata, típica de la localidad de Luque, en las afueras de Asunción. Esta importante calle concentra también los locales de venta de productos electrónicos, donde se pueden conseguir todo tipo de productos, a excelentes precios y más aún si se paga al contado. Dos detalles: Palma tiene como paralelas a las calles Oliva y Estrella en clara alusión a la bandera del país, la única en el mundo que tiene anverso y reverso diferentes. El recorrido histórico tiene como uno de sus destacados al Panteón Nacional de los Héroes, construido en 1863 (hoy en reparación), también Oratorio de la Virgen de Nuestra Señora de la Asunción. Vale destacar que la Fe católica estará presente en varios tramos de cualquier visita a este país, ya que posee un 80% de la población que profesa esta religión. En las cercanías se encuentran también la Catedral Metropolitana (1845), el Cabildo que hoy funciona como museo con dos salas permanentes y una de muestras itinerantes, el Palacio de Gobierno y el Museo del Inmigrante, entre otros. Pero sin dudas, el plato fuerte de este circuito es el Museo Casa de la Independencia, declarado monumento nacional en 1961. Allí se encontraba la casa de la familia Martínez Sáenz, donde se llevaron a cabo las reuniones con fines revolucionarios. Se trata de una construcción colonial del año 1772 que contiene una interesante colección de objetos de la época y permite no sólo apreciar la forma de vida de aquel entonces, sino también rememorar la historia de lo que se ha dado en llamar la “independencia más pacífica de América”. El 15 de mayo de 1811, apenas dos cañones y un centenar de hombres armados fueron suficientes para que el Gobernador Velazco accediera a la petición del Alférez Iturbe y del Capitán Pedro Caballero de entregar las armas y acceder a gobernar junto a dos diputados. Ese fue el inicio de la Independencia del Paraguay que tiene al Comandante Yegros como uno de sus grandes artífices. Muy cerca también se encuentra el Centro Cultural de la Ciudad Carlos Colombino/Teatro de la Rivera, un conjunto de nueve casas de época restauradas, donde se pueden encontrar salas de exposiciones, sala de teatro, el Museo de la Memoria, la Biblioteca Municipal Augusto Roa Bastos y otro distintivo paraguayo: el Museo del Arpa. Allí se destacan las carreras de Nicolasito Caballero, Félix Cardoso y Digno García, como así también se expone el record Guiness obtenido en 2012 por el concierto realizado en la Catedral con 420 arpas. Desde agosto de este año, el recorrido por las tranquilas calles del centro histórico tiene un aditivo particular: los coloridos murales del Festival de Arte Urbano “Latido Americano Paraguay”, que convocó a 40 artistas latinoamericanos que dejaron su sello en las paredes de Asunción. Pero no todo es historia en esta ciudad, también hay lugar para la diversión, las compras y hasta para disfrutar de las calles que en agosto se visten de flores de lapacho de tonos rosa, amarillo y blanco, dándole al paisaje un encanto particular. La zona de Villa Morra es ideal para caminar ya que además posee una amplia variedad de tiendas y tiene como epicentro de la vida nocturna al Paseo Carmelitas, donde se pueden encontrar restaurantes, bares y hasta una disco. Piribebuy y la Ruta de la Caña Para llegar a Piribebuy, hay que recorrer 75 kilómetros desde Asunción. En el camino se puede hacer un alto en Caacupé, la Capital de la Fe. La catedral de esta ciudad es de visita frecuente y cada 8 de diciembre congrega una gran cantidad de devotos que peregrinan para agradecer y honrar a la Virgen. Piribebuy (brisa suave, en guaraní) se destaca entre otras cosas por sus cursos de agua y la alta calidad de la misma, razón por la cual se han instalado en la zona compañías productoras de bebidas. Entre ellas se destaca Fortín, que abre sus puertas al turista para enseñar el proceso de producción de la caña de azúcar desde que es cosechada hasta la obtención del producto final: la caña o el ron, el primero añejado tan sólo 9 meses en barricas de incienso y el segundo desde 8 hasta 15 años o más, en barricas de roble. paraguay6 El recorrido por la Ruta de la Caña permite obviamente la degustación pero, más importante, imbuirse del espíritu de esta empresa familiar que no sólo ofrece trabajo a la población de la zona, sino que lleva adelante una política de no industrialización de varios de sus procesos para que gente de todas las edades pueda continuar ejerciendo su labor en la empresa. Quizás como una recompensa a esto y, por supuesto, al esfuerzo de todo un equipo que tiene a María Irene González como directora técnica, es que Fortín es la caña número uno del país y en la actualidad produce ron de calidad que no sólo se exporta a varios países de Europa, sino que además ha sido galardonado internacionalmente. Encarnación y las Misiones Jesuíticas Encarnación es la tercer ciudad en orden de importancia de Paraguay. Fue fundada en 1615 donde hoy se encuentra Posadas (Argentina), luego se trasladó a la margen contraria del río Paraná y finalmente al lugar donde está ahora emplazada. En la década del 80, con la construcción de Yacyretá, toda la zona costera se vio sumamente afectada por el agua y la ciudad perdió todos sus edificios históricos. Sin embargo, haciendo honor a su nombre, reencarnó una vez más (así dicen sus habitantes) para convertirse en lo que es hoy: una ciudad que cautiva por su ambiente tranquilo, familiar y con múltiples posibilidades de diversión. paraguay4 La costa exhibe hoy tres balnearios dotados con toda la infraestructura necesaria para disfrutar del agua, el sol y las actividades náuticas, como así también bicisendas, juegos y una avenida costanera y rambla que disfrutan tanto paraguayos como posadeños. La ciudad cuenta además hoteles de categoría que acompañan la oferta de entretenimiento que componen bares, discotecas, restaurantes y hasta un sambódromo para 10.200 personas que año a año va ganando fama y prestigio. Encarnación es también punto de partida para la visita imperdible a las Misiones Jesuíticas Santísima Trinidad del Paraná (1706) y Jesús de Tavarangüé (1685), declaradas Patrimonio Universal de la Humanidad por la UNESCO en 1993. Observarlas es remontarse al pasado y revivir el quehacer diario de los jesuitas y de los indígenas guaraníes que pudieron amalgamarse y construir sociedades donde el arte, la arquitectura y la cultura alcanzaron lugares de privilegio. Es importante destacar que fruto de esa integración es la supervivencia del guaraní como lengua, ya que fueron los sacerdotes jesuitas quienes se encargaron de la escritura de la misma. Hoy el guaraní es materia obligatoria en los colegios y de uso frecuente en igual o mayor medida que el castellano. Quienes lo hablan aseguran que puede ser la lengua más dulce si se habla de amor y la más potente para expresar enojo. Trinidad del Paraná era dirigida por dos sacerdotes (como casi todas las misiones) y llegó a albergar más de 4.000 indígenas, lo cual le otorga una mayor dimensión a la obra de los religiosos. Hoy se pueden observar allí la plaza de armas, la iglesia mayor, el colegio, los talleres, las casas de los indígenas, el cementerio, la huerta y el museo que contiene piezas como esculturas, utensilios y hasta restos óseos. Si la visita a esta reducción es fascinante de por sí, más aún lo es por la noche cuando el show de luces y sonidos transporta mágicamente y dota a la experiencia de un misticismo único. paraguay1 Jesús de Tavarangüe no se llegó a concluir porque si bien la misión se fundó en 1685, recién en 1758 se iniciaron las construcciones que se vieron interrumpidas por la expulsión de los jesuitas en el año 1767. Aún así se ha hecho un gran trabajo de recuperación en la zona que permite apreciar este magnífico lugar montado sobre una colina que ofrece vistas inmejorables de los campos e incluso de la torre de la Santísima Trinidad. Ciudad del Este, compras y más. Basta decir Ciudad del Este para que uno piense inmediatamente en compras. Y es cierto, este lugar es el adecuado para las mismas. En la histórica tienda Monalisa se puede encontrar desde una cava con etiquetas mayormente francesas, ropa de todas las marcas (incluyendo las de diseño internacional), perfumería de marcas renombradas, productos electrónicos y mucho más. Con una oferta similar, pero con algo más de glamour hoy se suma Sax, que también incluye secciones de decoración y novias. Ambas tiendas cuentan con restaurantes que bien valen la pena ser probados para hacer un alto en las compras o, como en el caso de Sax, para volver a la noche y apreciar las inmejorables vistas nocturnas de la ciudad. A apenas 20 minutos del centro hoy se encuentra también Jesuíticas Plaza, un shopping a cielo abierto con tiendas y restaurantes y bares sumamente concurridos por la tarde-noche cuando baja el sol y el calor da un poco de tregua. Pero Ciudad del Este no es sólo compras, ya que muy cerca se encuentran dos lugares que merecen ser visitados: Itaipú y los Saltos del Monday. paraguay5 Itaipú Binacional (pertenece a Brasil y Paraguay) deslumbra por su magnificencia. Hoy si bien no es la mayor represa del mundo, continúa siendo la primera en cantidad de energía limpia generada, superando año a año su propio record. Bastan algunos datos que se brindan en las visitas guiadas diarias para entender lo que significa esta majestuosa obra de ingeniería emplazada sobre el río Paraná: el hierro utilizado en su construcción equivaldría a 380 torres Eiffel, la altura de la presa principal (196 metros) equivale a un edificio de 65 pisos, el volumen de hormigón utilizado sería suficiente para construir 210 estadios como el Maracaná y lo más importante, se tendrían que quemar 536.000 barrilles de petróleo por día para obtener la misma cantidad de energía de la represa, lo que significa que la contribución de Itaipú Binacional a la humanidad es enorme. Saltos del Monday Park Boutique es otro de los destinos para quien desea disfrutar de la naturaleza en su estado más puro y un poco de aventura muy cerca de Ciudad del Este. Allí además de apreciar la majestuosidad del magnífico Saltos del Monday con tres caídas de agua de 40 metros de altura, se puede realizar actividades de circuitos de tirolesa y arborismo. Paraguay sorprende. Esa podría ser la conclusión de una visita a este país. Y lo es tanto por la variedad de lugares que tiene para visitar como por sus atractivos, su gastronomía y su arte, pero fundamentalmente lo es también por su gente. El paraguayo es amable y servicial por naturaleza, algo que se percibe ni bien aterrizado en el aeropuerto. Seguramente eso también sea herencia de los antepasados guaraníes que le abrieron las puertas al mundo de la misma forma que hoy, varios siglos después, lo continúan haciendo. www.senatur.gov.py
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