Campanopolis, un paseo ideal para el finde.

Campanopolis, un paseo ideal para el finde.

A sólo 30 minutos de Capital, Campanópolis sorprende con su arquitectura medieval.

Muchas de las cosas de este mundo han nacido como un sueño. Alguien las pensó para luego plasmarlas y convertirlas en realidad. La mayoría de las veces a esos “creadores” se los ha tildado de locos. Posiblemente haya un poco de locura en el genio de estas personas, ese gen especial que los convierte en diferentes, tanto a ellos como a su obra.

Pensar en una aldea medieval a partir de una vieja tosquera y un basural allá por 1976, sin dudas, llevan a pensar en Don Antonio Campana como un verdadero… soñador.

En un predio de 200 hectáreas de llanuras, bosques, ríos, arroyos y lagos en González Catán (a tan sólo 30 minutos de Capital), Campanópolis resurge cada mañana como de un cuento de hadas para el asombro y deleite de los niños y adultos que la visitan. Esta ciudad con reminiscencias medievales (la verdad es que hay una mezcla de estilos y épocas) es el resultado del deseo de legar una obra que simbolice los sueños, la lucha y la Fe de su creador. Vale aclarar que Don Antonio Campana era víctima de una enfermedad terminal cuando, con espíritu altruista, diseñó y encaró la construcción de esta conjunción de edificios, callejuelas adoquinadas, pasajes y lugares secretos a partir de sobrantes de demoliciones (sí, Don Antonio, también era un adelantado en esto del reciclaje y hacer de lo viejo algo nuevo). Y fue justamente esta magnífica obra la que, aseguran, le prolongó la vida mucho más allá de los 5 años de vida diagnosticados.

Hoy Campanópolis invita a seguir soñando en lo posible. Es preciso dejar atrás los pensamientos y ser parte del sueño para disfrutar totalmente de este lugar. Recorrer las Doce casitas del bosque y dejarse transportar por la magia a través de caminos y puentes, entregarse al asombro en cada fuente, cada lago, cada isla, hasta toparse con el molino de viento holandés, la capilla colonial o la locomotora. Atrás habrá que dejar la razón, ya que no la hubo al momento de construir este sueño que es pura imaginación y pasión.

Los amantes del diseño, el reciclado, la arquitectura y la fotografía encontrarán un verdadero paraíso en Campanópolis. Un Museo de Rejas donde se exhiben todo tipo de rejas de hierro forjado, arañas colgantes, vitreaux, objetos antiguos y piezas de arte; o las casas temáticas (la de Piedra, el Museo de Madera o Palitos, la Casa de Escoria), darán rienda suelta a una imaginación que parece no tener fin en este lugar que hoy preservan los herederos de Don Antonio Campana.

Campanópolis es un verdadero sueño hecho realidad, un sueño que sigue vivo y que se renueva en cada visita.

campanopolis.com.ar

SUSCRIBITE A NUESTRA NEWSLETTER!