Un recorrido por la Ruta Azul en la Patagonia.

Un recorrido por la Ruta Azul en la Patagonia.

El litoral marino costero de la Patagonia argentina ofrece en Santa Cruz, un corredor, la Ruta Azul, donde se conjugan la belleza del mar y los nuevos Parques Nacionales Marinos, plenos de biodiversidad, con la historia argentina.

rutaazul2 Es soñada la Ruta Nacional 3 cuando serpentea entre la meseta patagónica y el mar azul intenso debajo del turquesa del cielo y junto al ocre del continente áspero. La travesía por el corredor de la Ruta Azul une los principales parques marinos costeros, la historia del petróleo, de los pioneros y de las estancias de más de un siglo, además de reunir la mayor diversidad de especies. Quienes eligen este corredor, lo pueden iniciar desde Comodoro Rivadavia, en Chubut, Capital del Viento y del Petróleo, desde donde se llega hasta la localidad de Camarones que alberga el primer Parque Interjurisdiccional marino costero Patagonia Austral. Allí, en Cabo dos Bahías, una pingüinera es el principal atractivo junto a la posibilidad de visitar el único pueblo alguero del mundo, hoy convertido en lodge: Bahía Bustamante. Cuando la travesía se extiende por la cinta de asfalto hacia el sur patagónico, la primera localidad santacruceña que aparece es Caleta Olivia, a 78 kilómetros de Comodoro Rivadavia, y se convierte en la puerta de entrada al norte del corredor. A un lado el mar y al otro la meseta patagónica, los guanacos, aguiluchos, el cuis chico y el águila mora, entre otros, son parte de la fauna de esta región. Los arbustos bajos, típicos del suelo árido y seco, pueblan la geografía que también muestra la malaspina, el duraznillo, el quillimbay, la uña de gato, el zampa y el coirón llama. La Reserva Natural Provincial Caleta Olivia, el casco histórico con sus primeras viviendas, el paseo costero y el Monumento al Obrero Petrolero “Gorosito” son parte de los clásicos de esta ciudad donde el accidente geográfico que le da el nombre, la caleta, es reserva Natural Municipal desde 1992. El mundo del petróleo se puede conocer en el Parque Temático 26 de Junio, el Pozo O 12, el primero en esta región. Otro lugar de visita obligada es el Centro Cultural “Cacho Camino” que se construyó siguiendo la línea arquitectónica de esta ciudad. La historia del ferrocarril en Patagonia tiene su anclaje en Jaramillo y Fitz Roy, que distan entre sí 20 kilómetros y revelan la auténtica arquitectura de los pueblos patagónicos, que se basan en chapa, madera, vidrio y piedra y brindan imágenes pintorescas al visitante. Tanto las estaciones del ferrocarril, como los primeros hoteles construidos a principios del siglo pasado son un recorrido por la historia y escenario de los hechos ocurridos entre 1920 y 1921, con las huelgas patagónicas que le valieron la vida a un millar de peones además de su líder local José Font “Facón Grande”, inmortalizadas por el historiador Osvaldo Bayer en el libro La Patagonia Rebelde y por Héctor Olivera en el film. Y hablando de películas, la zona también fue escenario de “Historias Mínimas”, la película dirigida por Carlos Sorín. rutaazul3 Para quienes buscan el origen de la Patagonia es fundamental visitar el Museo de Sitio Paleontológico, donde se hallan los restos de un Gliptodonte y un Perezoso hallados en 2007 y que pertenecen a la Era del Hielo (18.000 años). A 140 kilómetros de allí está el Bosque Petrificado que hoy es Parque Nacional, abarcando cerca de 70 mil hectáreas y relatando en su paisaje más de 150 millones de años. Observar un tronco petrificado de 37 metros de largo o las pinturas rupestres y petroglifos del lugar es sin dudas una experiencia. La hotelería y opciones de restaurantes han crecido en los últimos años y alcanzan las 140 plazas hoteleras. Además, desde octubre Jaramillo cuenta con servicio de wifi que seguramente permitirá agilizar las comunicaciones y el servicio de reservas hoteleras y confirmaciones. rutaazul4 Las distancias son enormes, como el mismo horizonte pleno de 360 grados que se admira en parte de la travesía que ofrece la naturaleza virgen en Puerto Deseado. Allí entre octubre y abril recalan los Pingüinos de Penacho Amarillo, exactamente en la isla del mismo nombre que está preservada como Parque Nacional. A la misma se accede tras una navegación por el océano que suele estar acompañada por toninas overas, los delfines más pequeños del mundo, en la cual también se visita un peñón donde una gran colonia de Lobos Marinos de un pelo preservan a sus harenes durante el verano. En la isla anidan pingüinos de Magallanes, pero es, quizás, la colonia de Pinguinos de Penacho Amarillo la más sorprendente, pues es el sitio más próximo al continente donde llegan cada primavera y se los puede observar en su hábitat casi, casi al alcance de la mano. La ría del Deseado, con sus 42 kilómetros de océano que ingresa al continente por el cauce del río Deseado, se convierte en un accidente geográfico único en el continente y ofrece un sinfín de atractivos en biodiversidad. Pero es fundamentalmente, la historia de adelantados, piratas, corsarios, navegantes y naturalistas como Charles Darwin los que atrapan el alma. Tan sólo visitar el Museo Mario Brozoski en plena ciudad, permitirá conocer en detalle la vida de ultramar de 1770. Allí están los restos rescatados por el equipo de Arqueología subacuática del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (Conicet) que conduce Dolores Elkin. Además, un audiovisual revela el intenso trabajo arqueológico que concentra la admiración mundial y los momentos del hallazgo de la nave sumergida. rutaazul5 El Museo del Instituto Salesiano San José “Padre José María Beavouir” y la Estación del ferrocarril con su Museo ferroviario son anclajes imperdibles y el coche reservado 502, el vagón histórico, simboliza la historia de la región. Kite surf, trekking, cabalgatas y travesías 4x4 son parte de las actividades además de la excursiones naúticas para admirar la avifauna. Pero, como siempre, es en Los Miradores de Darwin donde se resguarda la historia del naturalista inglés y su paso por la Patagonia. En la navidad de 1833 llegó a bordo del Beagle, comandado por Fitz Roy, a estas costas y remontaron la ría hasta quedarse en un campamento, donde hoy se puede acceder para divisar un paisaje que no ha cambiado en millones de años y que figura en la obra del naturalista con un dibujo exacto del lugar. Las chacras de la vecina localidad de Tellier, como Los Cipreses, con agroturismo, son una invitación a conocer las costumbres rurales de la región. Pero la Ruta Azul continúa hasta Puerto San Julián donde la Nao Victoria, la réplica de una de las naves de Hernando de Magallanes cuando surcó los mares y llegó a las costas argentinas en 1520, permanece en la playa misma. El visitante puede ascender a la nave donde se reproduce una escena a bordo con figuras de la tripulación a tamaño humano. En San Julián el recorrido costero se extiende por unos 27 kilómetros y es en este paseo donde, además de sitios arqueológicos, está la plazoleta héroes de Malvinas y un imponente Mirage Dagger despegando rumbo a las islas. El corredor conduce hasta Comandante Luis Piedra Buena que, junto a la margen norte del Río Santa Cruz, es un oásis por la forestación y el verde de sus costas. La Isla Pavón resguarda la réplica de la casa (hoy museo) de este marino con cientos de historias sobre mares y la soberanía nacional. rutaazul6 En Piedra Buena, con sus macetones poblados de flores y figuras de Dante Quinterno (el creador de “Patoruzito”, la historieta del pequeño indio tehuelche y sus amigos) y el Parque Temático para niños, además del Parque de los murales y “El Señor de Los Sueños”, el Papá Noel a bordo de un carro tirado por guanacos, la convierten en una ciudad única. Además, es la Capital Nacional de la Trucha Steel­head (cabeza de acero) y en marzo es la cita con los pescadores. En septiembre inauguró un museo histórico en una de las primeras casas donde funcionó le ex telefónica. Puerto Santa Cruz, la capital histórica de la provincia, con su costanera, avifauna e historia, la convierten en un paso imperdible antes de recalar en el Parque Nacional Monte León que es un área especial para conocer. Este parque se encuentra en los campos de una antigua estancia que llevaba el nombre por un acantilado que en su perfil dibujaba un felino echado sobre el mar. Su historia hasta remite a la llamada “Guerra del guano” (de cuando se recolectaba guano de las aves) y hoy es un sitio que ofrece servicios para quienes viajan en vehículo y disfrutan del auto camping. Hay pingüinos de Magallanes, lobos marinos y un gran abanico de avifauna. El paisaje de la meseta que llega al mar es majestuoso. El último punto de la Ruta Azul está en la capital, Río Gallegos (a 2.636 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) que ofrece la mayor oferta cultural de este territorio, con una reserva costera urbana y un estuario que fue elegido por la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras Migratorias (MHSRN) como sitio internacional para la preservación de estas aves. El territorio santacruceño está abierto a las almas viajeras y quienes sueñan con vivir una experiencia en medio de la naturaleza virgen. Es el sitio ideal, ya que permite descubrir un destino donde el paisaje majestuoso de glaciares, lagos y meseta se une en una travesía con el mar. rutaazul7
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